domingo, 17 de junio de 2007

LAS PARTES DE LA TIERRA




*La Tierra esta formada por varias capas. Las capas visibles desde el exterior del planeta son la atmósfera, la hidrosfera y la litosfera. En el interior de nuestro planeta también está organizado en capas.



LA ATMOSFERA:































Los gases principales que la constituyes son : oxigeno en un 21%, nitrógeno en un 78%, y otros gases como el argón, dioxido de carbono (CO2), y vapor de agua, entre otros, en un 1%.



Sin esta atmósfera gaseosa o sería posible la vida, ya que la temperatura terrestre sería muy alta por el día y muy fría por la noche. El vapor de agua que hay en la atmósfera ayuda al transporte de calor y contribuye a disminuir las diferencias de temperatura en la superficie terrestre.



La atemósfera realiza diversas funciones: filtrar rayos ultravioleta peligrosos, procedentes del Sol; proteger al planeta, desintegrando la mayoria de partículas que provienen del espacio esterior; impedir que parte del calor escape, y permitir la entrada de la luz.



Llamamos atmósfera a una mezcla de varios gases que rodea cualquier objeto celeste, como la Tierra, cuando éste posee un campo gravitatorio suficiente para impedir que escapen.En la Tierra, la actual mezcla de gases se ha desarrollado a lo largo de 4.500 millones de años. La atmósfera primigenia debió estar compuesta únicamente de emanaciones volcánicas, es decir, una mezcla de vapor de agua, dióxido de carbono, dióxido de azufre y nitrógeno, sin rastro apenas de oxígeno. A lo largo de este tiempo, diversos procesos físicos, químicos y biológicos transformaron esa atmósfera primitiva hasta dejarla tal como ahora la conocemos.Además de proteger el planeta y proporcionar los gases que necesitan los seres vivos, la atmósfera determina el tiempo y el clima.




LA HIDROSFERA:



















La hidrosfera es el conjunto de las partes líquidas del globo terrestre, que ocupan alrededor de 1.400 millones de kilómetros cúbicos. La inmensa mayoría, en torno a un 97%, se encuentra formando parte de los mares y océanos; un 2% está contenida en los casquetes polares y en los glaciares, alrededor del 0,99% corresponde a aguas subterráneas y apenas un 0,01 % a ríos y lagos. El ciclo del agua se inicia con la evaporación, con el consiguiente trasvase de agua —procedente en su mayor parte de los océanos— hacia la atmósfera, y culmina con las precipitaciones, que la devuelven a la hidrosfera. Un alto porcentaje —40%— del agua que no retorna al mar ni a los ríos, lagos o glaciares es absorbido por las raíces de las plantas, desde cuyas hojas se reintegra parcialmente a la atmósfera en forma de vapor. Otra parte importante pasa a integrar un complejo sistema de circulación subterránea; desde los acuíferos y fuentes volverá a alimentar a los ríos, que, a su vez, desembocarán en los mares. De esta manera, el agua que pasa de la hidrosfera a la atmósfera retorna a ella en un proceso continuo que asegura un equilibrio.



Integran las aguas continentales del planeta aquellas que, siendo en su mayoría dulces, se sitúan sobre tierra emergida (ríos, lagos, glaciares) o bajo la superficie (aguas subterráneas); por su parte, las aguas marinas ocupan tres grandes cuencas oceánicas (atlántica, pacífica e índica), así como otras de tamaño más reducido —las de los mares Mediterráneo, Negro y Báltico y las de los denominados mares marginales: el del Norte y el Caribe—. Es importante señalar que la principal distinción entre mares y océanos, además de las dimensiones —mayores en el caso de los segundos—, radica en la constitución de sus fondos respectivos; el fondo marino está formado por corteza continental, similar a la de los continentes, mientras que el fondo oceánico presenta notables diferencias en cuanto a sus materiales, espesor o particularidades físicas.



LA LITOSFERA:
















La litosfera es la envoltura rocosa que constituye la corteza exterior sólida del globo terrestre.


¿POR QUE ES IMPORTANTE LA LITOSFERA?


La importancia del suelo es enorme , ya que el hombre obtiene del suelo la mayor parte de sus alimentos y otras materias primas necesarias para satisfacer sus necesidades fundamentales.
Los suelos tienen gran importancia económica ya que son la base de la agricultura, y la agricultura es la principal actividad que se dedica el hombre en toda la Tierra, se calcula que el 80% de los hombres que trabajan están dedicados a la agricultura. Los países que, como Inglaterra, tienen una proporción muy pequeña de suelo fértil en producción, necesitan importar sus alimentos de otras naciones con la que intercambian su producción industrial por productos de la agricultura y de la ganadería.
El hombre obtiene del suelo no solo la mayor parte de sus alimentos, sino también fibras, madera y otras materias primas. También dependen del suelo los animales útiles que el hombre cría, tales como vacas, cerdos, ovejas y aves de corral.






LA BIOSFERA:














La biosfera es la delgada capa de la tierra y su atmósfera que cubre la superficie del planeta, y en la que viven todos los seres vivos. Es una zona relativamente delgada que está formada por los océanos, lagos y ríos, la tierra firme y la parte inferior de la atmósfera, que es capaz de mantener la vida en el planeta.
Oscila entre alrededor de 10 km en la atmósfera hasta el suelo del océano más profundo. La vida en esta zona depende de la energía del sol y de la circulación del calor y nutrientes esenciales



La biosfera de la Tierra contiene numerosos ecosistemas complejos que colectivamente contienen todos organismos vivientes del planeta. Las perspectivas únicas de la Tierra nos ayudan a darnos cuenta de la inmensidad y complejidad de la biosfera del planeta.


LA ESTRUCTURA INTERNA DE LA TIERRA:




























La corteza continental
Con un espesor medio de 35 km, la corteza continental incrementa notablemente este valor por debajo de grandes formaciones montañosas, pudiendo alcanzar hasta 60-70 km. Aparece dividida en dos zonas principales: superior e inferior, diferenciadas por la superficie de discontinuidad de Conrad. En este plano existe un brusco aumento de la velocidad de las ondas sísmicas, que, no obstante, no se registra er~ todos sus puntos. Consecuentemente, puede afirmarse que no hay una separación nítida entre ambas capas. La corteza superior presenta una densidad medía de 2,7 kg/dm3 y, en el continente europeo, su espesor medio se sitúa en algo más de 810 km. Los materiales que la constituyen son rocas sedimentarias dispuestas sobre rocas volcánicas e intrusivas graníticas. La corteza inferior contiene rocas metamorfizadas cuya composición es intermedia (entre granito y. diorita o gabro); su densidad equivale a 3 kg/dm3.
El manto
En un nivel inmediatamente inferior se sitúa el manto terrestre, que alcanza una profundidad de 1900 km. La discontinuidad de Mohorovicic, además de marcar la separación entre la corteza y el manto terrestres, define una alteración en la composición de las rocas; si en la corteza —especialmente en la franja inferior— eran principalmente basálticas, ahora encontramos rocas mucho más rígidas y densas, las peridotitas. Hay que hacer notar que la discontinuidad de Mohorovicic se encuentra a diferente profundidad, dependiendo de que se sitúe bajo corteza oceánica o continental. El manto se puede subdividir en manto superior e inferior.
El manto superior se prolonga hasta los 650 o los 700 km de profundidad. En este punto, la velocidad de las ondas sísmicas se incrementa, al aumentar la densidad. A su vez, en el manto superior pueden diferenciarse dos regiones; en la superficial, el incremento de velocidad es constante con relación a la profundidad, mientras que en la inferior la velocidad decrece súbitamente. Como resultado de la fusión que experimentan las peridotitas en esta última capa, su rigidez disminuye con relación a la capa superior.
El grosor del manto inferior varía entre 650-700 km —bajo la astenosfera— y 2.900 km —en la discontinuidad de Gutenberg, que marca la separación entre el manto y el núcleo—. En la parte interna de esta capa, tanto la densidad —que pasa de .4 kg/dm3 a 6 kg/dm3, aproximadamente— como la velocidad aumentan de manera constante.
El núcleo
Los principales elementos constitutivos del núcleo terrestre son dos metales: hierro y níquel. A partir del límite marcado por la discontinuidad de Gutenberg, la densidad experimenta un súbito aumento, desde 6 a 10 kg/dm3, aproximadamente. Por otra parte, la velocidad de las ondas sísmicas primarias experimenta un rápido descenso —se pasa de 13 km/s a 8 km/s—, al tiempo que no se registra propagación de ondas secundarias hasta profundidades de 5.080 km. En este último punto, conocido como discontinuidad de Lehmann, la velocidad de las ondas primarias vuelve a incrementarse, situándose en torno a los 14 km/s en el centro del globo terrestre.
Existe un núcleo superior y un núcleo inferior; el primero, con ausencia de ondas secundarias, aparece fundido, mientras que el segundo se encuentra en estado sólido.